PLAY LIST: Celso Piña, El Rebelde del Acordeón

Conocí a Celso Piña con la versión de Aunque No Sea Conmigo que hizo junto a Café Tacuba, para muchos la mejor banda mexicana de rock/pop de la historia, allá por 2007, cuando me había dejado la primera chica a la que realmente quise y según yo, nada podía tener más sentido que saborear el dolor de transitar el camino hacia el olvido y luego de digerir la pérdida, hacerle caso a la canción y finalmente desearle a la “ex” la felicidad que conmigo había caducado.

Fue un amigo mexicano, “El Edgar”, quien la cantaba en nuestras juergas de aquel entonces en Valencia, quien me recomendó que si me gustaba la cumbia, “checara” a Celso Piña. Le hice caso y descubrí al Rebelde del Acordeón, quien terminaría de conquistar mi gusto con su versión de la mítica Macondo, tema compuesto por el peruano Daniel Camino Diez Canseco y popularizado por Rodolfo Aicardi, líder del grupo Los Hispanos de Colombia, inspirada en Cien Años de Soledad, la mundialmente famosa novela del novel colombiano Gabriel García Márquez.

El cantante y compositor  nació (1953) y  murió en Monterrey, México. Dijo adiós a este mundo el pasado 21 de agosto por un infarto, luego de 66 años de existencia, quien fuera pionero en la mezcla de sonidos tropicales con norteños, además de reggae y ska.

También conocido como el Cacique de la Campana tuvo una manera muy sencilla de ver la vida, en su música jamás se hablaba de tristeza y celebró la vida, la naturaleza y las cosas simples en todas sus canciones. En una entrevista con DW, aseguraba que aprendió a tocar de manera autodidacta porque en Monterrey “no encontraba a un maestro que me enseñara el género [tropical]”.

Además de las grandes versiones de Aunque no sea Conmigo y Macondo, Celso dejó su huella con canciones memorables como Cumbia Poder, junto al Gran Silencio, en la que nos enseñó el poder de la cumbia, como movimiento y como género, dejando claro que hacía mucho más que sólo música; la Cumbia Sobre el Río, junto a Control Machete, con la que demostró no tenerle miedo a mezclar cosas ni a expandir sus horizonte; Como el Viento, un poema acompañado por un acordeón que nos recuerda que el tiempo puede acabar con lo que sea, menos con el amor; El Tren, una obra maestra que hizo en conjunto con Mr. Cumbia Man, mezclando ritmos, e incluso idiomas, enseñando que su música no conocía fronteras; la hermosa Oye junto a otra leyenda del acordeón como Julieta Venegas; y la Cumbia Arenosa, otra obra maestra que es pura diversión y con ella nos enseñó que, al final, la vida es eso nomás: bailar, sonreír y pasarla lo mejor que podamos.

Les dejo la play list con las canciones ya destacadas y otros temas como sus versiones de Caballo Viejo, Y Nos Dieron las Diez (sí, la de Joaquín Sabina), un clásico como La Piragua y Alicia Adorada.

Fuente de consulta: Animal Político

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